
Fate: Lo que la izquierda reformista oculta

La lucha de Fate fue derrotada desde el mismo momento en que la mayoría de los trabajadores aceptó la indemnización y se fue a sus casas. Lo hicieron porque no confiaron en la desastrosa conducción de Crespo, que desde diciembre del 2022 a la fecha no pudo, no supo o no quizo organizar ni una sola lucha seria contra los miles de despidos que comenzaron con el gobierno de Alberto, Cristina y Massa (es decir mucho antes que asumiera el "cruel" gobierno de Milei). Miles de despidos hubo en Bridgestone, Pirelli y Fate que pasaron sin frenar ninguno.
La derrota de Fate no empezó con el cierre decidido por Madanes Quintanilla el 18 de febrero, ya que la mitad de los obreros de la fábrica había sido despedido previamente, en forma directa o mediante los llamados retiros "voluntarios". El padrón para las elecciones de delegados en el 2024 era de 1489 compañeros de planta, afiliados al sindicato. Al momento del cierre se anunció el cese de 920 compañeros, incluídos tercerizados y administrativos, (alrededor de 770 obreros de planta), de los cuales permanecen unos 200 compañeros sin aceptar los despidos. Cualquiera sea el destino final de estos trabajadores, sea que terminen también aceptando los despidos o hagan algún remedo de cooperativa o algo por el estilo, bajo el amparo del gobierno de Kicillof —que está en plena campaña electoral y haciendo demagogia barata— la fábrica, en sí, ya cerró. Por lo cual la consigna "Fate no se cierra" es una mentira, levantada tanto por el Partido Obrero como por el resto de la izquierda del ex Fitu y sus satélites. Le mienten descaradamente al resto de la clase obrera, disfrazando la ausencia de obreros de Fate con militantes de todos los aparatos políticos y sindicales que están medrando con esta situación, ocultando que la gran mayoría de los obreros que había en Fate el 18 de febrero, no se están movilizando.
No solo se unen en esta mentira, sino también de pasada, con una política de adulación a la burguesía nacional —concretamente al peronismo y a la burocracia de Moyano— alrededor del planteamiento de que Fate es la única empresa nacional que fabrica cubiertas para camiones y colectivos… y si hay una guerra mundial no podremos importar esas cubiertas!!!! Deducimos que no habría problemas con que cierre Georgalos, ya que fabrican… golosinas. Realmente es asombroso el alejamiento de estos pseudos dirigentes "socialistas" de un programa obrero ante la crisis capitalista.
Pero si en la mentira y en la capitulación al peronismo y a Kicillof —al que adulan y ruegan sin cesar— están unidos, se despedazan por dentro, como lo evidencia el hecho, entre otros, de que haya dos fondos de huelga distintos: uno organizado por Crespo (fatenosecierra) y otro por el PTS y satélites (fateenlucha).

Crisis capitalista
El cierre de Fate es parte de un proceso objetivo en el que miles de empresas industriales, comerciales y de servicios están cerrando o achicando sus plantas. En nuestros artículos editoriales venimos planteando cuál es el eje de acumulación capitalista que pretende implementar Milei, basado en la extracción minera, la explotación de gas y petróleo junto al tradicional sector competitivo argentino que es la explotación agropecuaria y cuáles son —también— sus límites. Si debido a la libre importación y a la quita de aranceles protectorios se funden empresas, no es algo que le importe a Milei.
Por lo tanto, no es el secretario general del Sutna, Alejandro Crespo —o la izquierda en general—, el responsable de que haya cerrado Fate, así como no es la burocracia sindical peronista la responsable de la quiebra de las miles de empresas que han cerrado en los últimos años. De lo que la burocracia sindical, tanto la de Crespo como la tradicional burocracia peronista son responsables, es de adaptarse servilmente a los vaivenes de la economía capitalista, sin plantear jamás una alternativa independiente, de clase, una salida de fondo para la crisis crónica en que se encuentra el conjunto del proletariado en el sistema capitalista, en su etapa de retroceso y descomposición. Se comprende en el caso de la dirigencia peronista, que responden a un partido capitalista. Lo vergonzoso en este caso es que una conducción se arrogue el título de clasista y combativa haya tenido en lo esencial la misma política que la burocracia sindical peronista.

El Acta Acuerdo del 2022 y la tramposa consigna de "salgamos del pozo del atraso salarial"
Luego de la extensa lucha de la primera mitad del 2022, tras la cual se firmó el Acta Acuerdo del 30 de septiembre de ese año, quedó configurada plenamente la batalla que se vendría desde ese momento en adelante, para todo el gremio. Las patronales, conscientes de su retraso competitivo en relación a los estándares internacionales de superexplotación en esta actividad (sobre todo con China y el sudeste asiático) dejaron planteada allí, la necesidad de ir hacía un cambio en los regímenes productivos al interior de las plantas.
Asi lo anunciaban y declaraban en esa Acta, que el gremio firmó sin chistar: "teniendo presente las capacidades instaladas de cada empresa, deberá llevarse adelante a través de un monitoreo mensual de indicadores industriales asociados como productividad, eficiencia, calidad, niveles de scrap, ausentismo, seguridad, reducción de tiempos de indisponibilidad, entre otros" para "alcanzar niveles comparables con la industria del neumático en los mercados del mundo con los que competimos"
¿Qué hizo entonces ante ese programa flexibilizador Crespo, apoyado por el resto de la izquierda en el gremio? Emborracharse con el aceptable acuerdo salarial logrado, ignorando todo el proceso de aprietes que empezó a haber desde ese momento. Crespo, apoyado por el resto de la izquierda, empezó a plantear la consigna "Salir del pozo del atraso salarial" y que eso se lograba con cada acuerdo paritario. Una vergüenza para un dirigente marxista plantear semejante burrada, cuando bajo el sistema capitalista jamás se puede prometer a la clase obrera una mejora continua, cuando la sociedad está atravesada por la crisis capitalista que lleva continuamente a guerras, desocupación y constantes ataques sobre la clase obrera para super explotarla. Los hechos actuales lo demuestran categóricamente. A tal punto llegó Crespo en su adaptación, que, en el colmo de la capitulación, impulsó el acuerdo flexibilizador de octubre de 2024, que luego de ser rechazado dos veces por la base de Fate, en sendas asambleas, logró imponerlo en una tercera asamblea vacía de compañeros, por medio de amenazas y extorsiones en acuerdo con la patronal. De nada serviría esa traición, porque la crisis capitalista mundial y la desventaja competitiva del país, conducirían a Madanes Quintanilla a decidir el cierre. Y en esta situación, están en peligro también lo poco que queda de Bridgestone y Pirelli. En Córdoba cerró IBF y hubo una gran cantidad de despidos en Ruiz.

¿Cuál es la salida?
Junto a Fate, han cerrado aproximadamente otras 24 mil empresas en el país, con unos 300 mil trabajadores despedidos, si contamos también los del sector público. La suerte de la clase obrera está decididamente ligada a la derrota del gobierno de Milei, que se está cayendo a pedazos pero que sobrevive por el acuerdo con el imperialismo, el peronismo y la burocracia sindical, que trabajan para que el gobierno llegue a las elecciones del 2027, en las cuales se preparan a reemplazarlo. La izquierda de Bregman y lo que quedó del Fitu luego de la virtual ruptura del PTS, también aspira a plantearse como alternativa electoral, incluso agitando la posibilidad de Bregman presidenta. Ninguna de esas variantes es una alternativa: hay que derrotar ya a Milei, que se vaya con una gran huelga y una movilización que culmine con un Argentinazo, para a partir de ahí reorganizar las fuerzas productivas del país, reactivando no solo Fate, sino miles de establecimientos industriales y comerciales, en el marco de un plan económico obrero y popular. Las masivas huelgas y movilizaciones de docentes y estatales en distintas provincias están mostrando el camino. Hasta las bases policiales se están rebelando contra el hambre y la miseria. Miles se están movilizando contra la entrega de los glaciares a las grandes corporaciones mineras. Es necesario unificar todas las luchas y reclamos en una gran movilización nacional, un Argentinazo para echar a Milei y a todos los gobernadores, responsables del hambre, la miseria y la entrega y reorganizar la economía nacional, al servicio de los trabajadores y el pueblo.
- ¡Por la expropiación de los grandes capitalistas, de sus fábricas y fortunas construidas sobre el trabajo y la explotación de la clase obrera, como Madanes Quintanilla, Roca, Pagani, Elztain, etc!
- ¡Por un gran Argentinazo: que se vayan todos! Fuera Milei, fuera los gobernadores!
- ¡Por un gobierno obrero y popular y un plan económico y social al servicio del pueblo trabajador!
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