El FITU de campaña electoral cuando faltan 1 año y medio para las elecciones

Por Nuevo PST
Para junio del 2026 y faltando un año y medio para las elecciones de octubre del 2027, el FITU (Frente de Izquierda- Unidad) ha lanzado su campaña electoral. Han lanzado la formación de "comités", algunos por el frente de izquierda, otros por Myriam Bregman presidente, cuando nadie entre la clase trabajadora y el pueblo habla de elecciones, y ni siquiera los partidos burgueses y patronales tienen definidas sus candidaturas. Un año y medio es una eternidad de tiempo en la Argentina capitalista en medio de la agudización de la crisis social y política del país, y muchas cosas podrían cambiar en todo ese período de tiempo, sin embargo los dirigentes de los grupos de izquierda han salido con una afiebrada campaña como si las elecciones fueran pasado mañana.
Los dirigentes de los grupos de izquierda intentan disimular el lanzamiento de la campaña electoral diciendo que los comités que convocan son de "lucha". Pero por más que intenten ocultarlo, los comités y "foros de debate" que han lanzado con consignas como "la izquierda tiene que gobernar" son el inicio de la campaña electoral 2027. ¿A qué se debe que cuando falta tanto tiempo para las elecciones el FITU se lanza a la campaña electoral? ¿Por qué los dirigentes van a hacer "foros de debate" sobre "gobernar"?. ¿Están planteando los dirigentes de los grupos que se puede llegar al poder por la vía de las elecciones de la democracia burguesa, en una especie de "via reformista" para acceder al poder?
Y con esos planteos, ¿es la candidatura de Myriam Bregman una candidatura trotskista? En este artículo vamos a responder a estos interrogantes lo que obliga a analizar los profundos cambios que se han producido en la izquierda argentina en los últimos años. Estos cambios explican el lanzamiento de una campaña prematura, plagada de consignas y planteos que son una pública y clara ruptura con el marxismo. Pero que además colocan sobre la mesa el dilema de cuál es la salida para la crisis del país, si la salida reformista o la salida revolucionaria.
El FITU colabora con la política burguesa de desviar el ascenso hacia las urnas
Para comprender porque el FITU se ha embarcado en esta campaña electoral prematura, es necesario comprender los cambios que se están produciendo en la coyuntura política de Argentina. Asistimos a un derrumbe y crisis política del gobierno de Milei, rechazado masivamente por el pueblo producto del agravamiento del deterioro de las condiciones de vida, lo que provoca un ascenso de masas contra el gobierno y un proceso de radicalización política y giro a la izquierda de sectores de masas. El gobierno de Milei se encuentra además acosado por la crisis y las denuncias de corrupción, lo cual pone nerviosas a las clases dominantes que temen que Milei no pueda terminar su mandato, máxime teniendo en cuenta el contexto americano caracterizado por la crisis y debilidad que atraviesan otros gobiernos capitalistas como el de Paz en Bolivia, el del castrismo en Cuba, el de Trump en EE.UU o el de la chavista Delcy Rodríguez en Venezuela.
La burguesía argentina quiere evitar que un estallido popular, una huelga, o una gran lucha haga caer al gobierno, por eso buscan canalizar el descontento y desviarlo hacia las elecciones y las urnas, una política que los marxistas denunciamos históricamente como política de "reacción democrática". El problema es que la democracia burguesa se encuentra completamente en crisis por la existencia de un fenómeno mundial de ruptura de los pueblos con sus viejas direcciones. Esta ruptura se expresa en que millones no van a votar porque en la medida que la crisis del capitalismo va degradando sus condiciones de vida, los pueblos dejan de creer en los partidos burgueses o en los reformistas, un fenómeno que llamamos "revolución política".
La revolución política ha provocado una "ola abstencionista" que recorre el mundo, impacta sobre el circo electoral burgués, lo debilita, y con él se debilita también la política de "reacción democrática" que ya no resulta tan eficaz para frenar las revoluciones. La crisis de la democracia burguesa se vio reflejada en nuestro país en las últimas elecciones a diputados del 2025, en las cuales más de 13 millones no votaron por nadie. De este modo, la abstención, el voto blanco y nulo se convirtieron en la primera fuerza superando en 4 millones la fuerza política más votada que fue LLA.
El debilitamiento de la política de "reacción democrática" obliga a los partidos políticos capitalistas como el peronismo, el PRO, a todas las demas fuerzas burguesas y a la burocracia sindical a redoblar esfuerzos para intentar desviar el ascenso obrero y popular con una herramienta que está desgastada como son las elecciones de la democracia burguesa. Muchos honestos activistas se preguntan porqué no estalla el país debido a la grave situación en que se encuentra el pueblo, y una de las más poderosas razones por la que este estallido no ocurre es este esfuerzo mancomunado de todas las direcciones sindicales y políticas del país para evitarlo.
Figuras como Kicillof, el gobernador de Buenos Aires, aparece impulsado por un sector del imperialimo participando en la "cumbre progresista" de Barcelona junto a Lula, Sanchez o Petro. Macri hace eventos por todas partes y hasta aparece en el Mundial de futbol, el kirchnerismo lanza actos bajo la consigna "Cristina Libre". Incluso sin tener candidaturas presidenciales definidas los dirigentes de los partidos patronales están de gira con actos para crear la "sensación de adelantamiento" electoral. Los medios de comunicación, así como los analistas y opinólogos burgueses de todo tipo buscan "opositores" para llenar los espacios de los medios masivos de comunicación, y en ese contexto aparece la candidatura presidencial de Myriam Bregman.
El lanzamiento de los "comités por Myriam" aunque pretenden mostrarse "revolucionarios" y aparezcan envueltos en una fraseología de "disputar poder" son el lanzamiento prematuro de la candidatura de Myriam Bregman, y de ese modo, la contribución de los dirigentes del FITU a la política de "reacción democrática" que impulsa la burguesía. En lugar de aprovechar el giro a la izquierda de sectores de masas para organizar a un sector de los activistas obreros y populares en la pelea de los sindicatos, las organizaciones democráticas o sociales, buscan llevar al activismo hacia las elecciones. En lugar de desbancar al peronismo para derrotar a Milei en lo inmediato, buscan que aquellos que ya no creen en el circo electoral burgués vuelvan al circo "para votar a Myriam en el 2027".
No es ninguna sorpresa esta política de colaboración de clases de los dirigentes del FITU con la burguesía, es algo que vienen desarrollando desde hace años. Así lo vienen haciendo cuando aprobaron en el Congreso más de 24 leyes del gobierno peronista, cuando fueron a la casa de la corrupta Cristina Kirchner a darle la solidaridad, cuando hicieron el interbloque con el peronismo en la Comisión Libra del Congreso, cuando se movilizan como furgón de cola del peronismo en las marchas de la CGT, en los actos del 24 de marzo, y en los Encuentros anuales de la Mujer. Así lo hicieron cuando por acción u omisión apoyaron la candidatura del peronismo en la 2da vuelta de las elecciones presdenciales, cuando se subieron a la Flotilla Global Sumud para Palestina impulsada por la ONU, cuando votaron a favor del sionismo en la Legislatura porteña, un escándalo al que adujeron como pretexto que "no habían leído los proyectos". Los "comites por Myriam", son un nuevo capítulo de una política que el FITU viene desarrollando desde hace años de colaboración de clases con la burguesía.
Surge el frente reformista "Myriam 2027"
Cuando en abril del 2026 las encuestas de imagen hechas por consultoras de opinion burguesas mostraron "buena imagen" de Myriam Bregman, como si hubieran sido "aguijoneados" por un elixir de amor a las urnas, toda clase de dirigentes castristas, chavistas, filo- kirchneristas se lanzaron a debatir que la "buena imagen de Myriam" era una oportunidad para mostrase como "alternativa de poder" y "gobernar". Aldo Casas, Ariel Petruccelli, Eduardo Lucita y Juan Pablo Casiello del grupo "Viento Sur" enviaron una "Carta Abierta a la izquierda" en la cual plantearon que había "Una oportunidad histórica". El grupo "Viento Sur" viene de apoyar gobiernos capitalistas como el de Chavez o Cristina, y rápidos "como el viento" se lanzaron entusiastas a la candidatura de Bregman hablando de que con ella "se puede pelear por el 'poder".
En la "carta abierta" los ex- chavistas dan por hecho que el FITU puede ganar las elecciones. Y que la izquierda puede llegar al poder por la vía electoral, y lo plantean así: "¿Cómo pasar de un gobierno de izquierda que ganó las elecciones a un nuevo marco instituyente? Nadie tiene la respuesta. Pero el FITU está en condiciones de lanzar el desafío y encabezar la marcha. Es necesario llamar a formar equipos de trabajo sobre distintos temas. Convocar a trabajar a gente que no piensa necesariamente igual que los marxistas, pero que puede simpatizar con la candidatura de Myriam Bregman." (Carta Abierta, etc.)
El planteo de los "chavistas- k" de que la izquierda puede llegar al poder por la vía electoral encontró rápido eco en los dirigentes del FITU como los de Izquierda Diario del PTS, que inmediatamente publicaron la carta aceptando sus postulados y lanzaron los "comités por Myriam presidente". Alejandro Bodart del MST llamó a un congreso de su organización e hizo votar la consigna de "Una oportunidad histórica", tras lo cual comenzó una gira electoral. Gabriel Solano del PO dijo que se "lanzaban los Comités unitarios" en conjunto con Miguel Sorans y Mercedes Petit del grupo IS, bajo la consigna de que la izquierda "puede y debe gobernar". Y la lista se amplió con Manuela Castañeira del Nuevo MAS, Juan Carlos Beica de Convergencia, Eduardo Sartelli de Via Socialista, que piden unirse a los foros y comités bajo la consigna de "Una oportunidad histórica" que "podemos convencer a millones" y que "la izquierda puede gobernar".
La aparición de este frente de chavistas, kichneristas y FITU que lanzan una serie de "mesas de debate" o "foros" y busca ubicar una fuerza política que plantea que se puede llegar al "poder" por elecciones, arroja cada vez más claridad en el panorama de la izquierda argentina. Está surgiendo un nuevo "frente" que dice que la crisis tiene salida por la vía de las elecciones y coherente con ese planteo lanza la carrera electoral ofreciendo candidatos hacia el 2027. Un frente que de cara a la crisis ofrece una salida reformista, propia de la socialdemocracia porque dice que el pueblo debe "esperar" un año y medio, respetando la institucionalidad burguesa, y soportar a Milei hasta del octubre del 2027 para ir a votar por "Myriam 2027".
Veremos en qué termina todo este desarrollo de "comités" si en el surgimiento de un frente "FITUKirchnerista", si va hacia una especie de nuevo FREPASO o si el FITU no incluye a nadie y se lanza solo. Pero sea cual sea el formato que finalmente adopte, lo que estamos viendo es la constitución de un "frente de hecho" de todas estas organizaciones bajo una estrategia reformista, es decir, una estrategia que sostiene que la salida a la crisis es esperar un año y medio para votar a "Myriam 2027".
¡Goodbye dictadura del proletariado!
Sin embargo, todo este frente reformista que se ha unido detrás de la consigna "con Myriam se puede gobernar" entra en crisis con apenas una pregunta muy simple: ¿Es verdad que con Myriam se puede gobernar? La respuesta es tan simple como la pregunta: No, no es verdad. Decir que con Myriam se puede gobernar es una mentira mas grande que una casa. Cuando lanzan los "Comités por Myriam" y dicen que "la izquierda puede gobernar" están mintiendo. Le mienten a quienes convocan porque con los "comités de Myriam" no se disputa el poder, ni se puede gobernar, son simplemente comités electorales para participar en la democracia burguesa, y a lo sumo para sacar algunos diputados y concejales. Tal como lo hemos explicado en la editorial 79 que puedes leer haciendo click aquí.
Precisamente para "disputar el poder" es necesario enfrentar el régimen burgués, no ser parte de él, ni someterse a sus reglas. Los dirigentes del frente reformista están mintiendo y lo hacen conscientemente porque saben que la democracia burguesa es un fraude organizado por las clases dominantes. Ni siquiera Lenin y Trotsky tras tomar el poder en la revolución rusa pudieron ganar las elecciones, al contrario, las perdieron cuando convocaron a elecciones a asamblea constituyente porque todas las reglas de la democracia burguesa van en contra de la clase obrera. Tal cual lo hemos explicado en la trabajo "La Democracia Burguesa: ¿Es Democracia?" que puedes leer haciendo click aquí.
Es decir, la tarea número uno de los marxistas es denunciar a la democracia burguesa, denunciar las elecciones, sus mecanismos e instituciones, y decirle permanentemente a los trabajadores y al pueblo que ningún cambio favorable a nuestros intereses va a venir por allí. Todo cargo que ocupamos, toda candidatura que lancemos tiene que estar al servicio de decirle la verdad al pueblo, de denunciar al régimen aprovechando los canales y medios que el propio régimen ofrece ya sea ocupando una banca o siendo candidatos. Pero en lugar de hacer esto, el frente reformista miente diciendo que en el marco de la democracia burguesa la izquierda "puede gobernar", lo cual es una verdadera mentira, es falso y es un engaño.
Pero hay otra mentira, más profunda e importante detrás de la consigna "la izquierda puede gobernar". ¿Qué gobierno propone el FITU? Porque de las elecciones y del régimen democrático burgués lo único que puede surgir es un gobierno burgués. Jamás de las instituciones de la democracia burguesa puede surgir un gobierno obrero, incluso aunque se diera la improbable posibilidad de que Myriam Bregman ganara las elecciones seguiría siendo un gobierno burgués bajo la institucionalidad burguesa, bajo la Constitución burguesa, y bajo las normas del estado burgués. La única posibilidad de que surja un gobierno obrero es que los trabajadores y el pueblo se movilicen por fuera del régimen burgués, y contra él, como sucedió en el Argentinazo del 2001, y busquen la salida en sus propias manos, autodeterminándose con sus propias organizaciones. Pero la política del frente reformista no es la de desbordar al régimen, sino la de subordinarse a él.
Como en la cómica película "Goodbye Lenin" ("Adiós Lenin") los dirigentes del frente reformista dicen "Goodbye" a la lucha por un gobierno obrero y popular, porque le están diciendo a quienes convocan que se puede "llegar al poder" sometiéndose a las reglas de un sistema electoral que es un fraude organizado por las clases dominantes. Están diciendo que se puede llegar al poder por elecciones, urnas, candidatos, fiscales, y votos, pero no dicen qué tipo de gobierno puede surgir de allí. Esa "omisión" es la mentira más importante de los dirigentes del frente reformista, para no reconocer que abandonaron la pelea por un gobierno obrero y popular.
Los dirigentes del frente reformista borraron del programa la consigna de dictadura del proletariado, que ya no es necesaria, porque ahora con "Myriam 2027" se puede gobernar sin necesidad de enfrentar al régimen. El planteo de un gobierno obrero y popular es la popularización de la categoría marxista de "dictadura del proletariado" la dictadura más democrática de la historia porque es el gobierno de la clase trabajadora y la absoluta mayoría por sobre la minoritaria clase del 1% de los millonarios. Con los "comités por Myriam" y la consigna "la izquierda puede gobernar" los dirigentes del frente reformista rompieron con el planteo clásico de "El Estado y la revolución" de Lenin, porque no buscan desconocer las instituciones del régimen, sino legitimarlas, incluso plantean que apoyándose en ellas "se puede gobernar".
Los dirigentes del frente reformista mienten cuando dicen que se puede llegar al poder por elecciones, y mienten para ocultar qué tipo de gobierno proponen. Mienten para ocultar que han roto con el marxismo, y el trotskismo y ni siquiera tienen la honestidad de reconocerlo públicamente, simplemente quieren llevar a un sector del activismo a un proyecto reformista y electoral disfrazados de marxistas, mientras con la consigna "Myriam 2027" dicen "Goodbye dictadura del proletariado" !
Un "nuevo" proyecto que es el "viejo reformismo"
Los dirigentes del frente reformista no solo mienten a la hora de explicar cómo es la cuestión de la "pelea por el poder" sino que mienten también a la hora de plantear cuáles serían sus propuestas, su programa y que tipo de partido debemos construir. La realidad es que profundos cambios se han producido en la izquierda argentina en los últimos años acompañando los cambios que se han dado en la izquierda a nivel mundial. En todo el mundo se ha llevado a cabo un proceso de socialdemocratización y giro al reformismo de todos estos grupos, por eso cuando los dirigentes abren la boca para explicar sus propuestas, oímos todo tipo de disparates que demuestran el derrumbe teórico- político en el que han caído.
Los dirigentes de los grupos reformistas jamas reconocerán que han abandonado la lucha por un gobierno obrero y popular, sino que dirán que han encontrado "nuevas formas" para plantearlo. Buscarán disimular los planteos que están haciendo público, diciendo que "un triunfo electoral de Myriam puede abrir el camino de la revolución", o puede "abrir una crisis revolucionaria", o puede "cambiar las relaciones de fuerzas". En los "foros de debate" y "comités" se escuchará hablar de que un triunfo electoral de Myriam requerirá de lanzar "desde el gobierno un apoyo popular masivo", que "desde el poder construirán soviets" o que "desde el gobierno convocarán a asamblea constituyente". Es decir, cuando los dirigentes de los grupos comienzan a abrir la boca para explicar como van gobernar, expresan un disparate tras otro buscando conciliar a Lenin con la democracia burguesa.
Y todo lo presentan como algo "nuevo", "novedoso", un "nuevo partido" para "una nueva clase trabajadora", un "hecho nuevo", una "oportunidad inédita", "nuevo hecho que nunca sucedió antes" o que "nunca sucedió en ningún lugar del mundo". Pero en realidad suman más mentiras, porque lo que están haciendo no tiene nada de "nuevo", es absolutamente "viejo", repetido y pasado de moda. Aunque presenten sus propuestas como el "nuevo elixir", solo repiten viejas fórmulas gastadas que ya planteron los viejos proyectos reformistas del mundo entero.
El derrumbe de los partidos y organizaciones que fueron las direcciones tradicionales del movimiento de masas viene sucediendo desde hace años y dio origen en España y Grecia a coaliciones como Podemos o Syriza que surgieron en el 2014 y prometieron que por las elecciones podrían desafiar el poder de la burguesía. Del mismo modo surgió el fenómeno Bernie Sanders en Estados Unidos, o Mamdani para las elecciones de la alcaldía de Nueva York presentándose como "socialista" o de "izquierda".¿Y que propuso Mamdani para "tomar del poder" en Nueva York? Formar "Comités por Mamdani", comités que planteaban que yendo a votar y confiando en la democracia burguesa podían cambiar las cosas. Cuando surgió Syriza en Grecia, se llevaron adelante "foros" de "debate teórico". Pero ¿en qué terminó todo ese proceso de "comités" y "foros"? En las fallidas experiencias que ya plantearon hace años el PSOL de Brasil, Syriza, Podemos, el NPA de Francia, Die Linke de Alemania, etc. que terminaron integrando o apoyando gobiernos burgueses "progresistas", en lo que después terminó conformando la Internacional Progresista.
Es decir, a los dirigentes del frente reformista ni siquiera se les cae una idea sino que se limitan a copiar lo que los reformistas y progresistas ya hicieron en otros países. Esas coaliciones fueron impulsadas por partidos y organizaciones que se reivindicaban a si mismos como "trotskistas", pero pertenecían a la corriente del viejo dirigente trotskista Ernest Mandel, conocida como "mandelismo". La corriente "mandelista" había roto desde hacía décadas con el programa trotskista y encabezaba una corriente revisionista que planteaba que ya no era necesario luchar por la dictadura del proletariado, por lo que impulsaron la línea de los "partidos anticapitalistas" que ya no pelean por el poder y se integran al régimen democrático burgués, dedicándose a las elecciones de la democracia burguesa.
Y esto es exactamente el mismo planteo que están llevando adelante los dirigentes de esta nueva coalición de reformistas que integran los grupos del FITU con los ex K, ex- chavistas de los "comités por Bregman". No han inventado nada "nuevo", solo se remiten a repetir como una fotocopìa desgastada lo que ya plantearon hace años atrás los viejos dirigentes del mandelismo, en una especie de "mandelismo sin Mandel". Algunos grupos como el PTS- Izquierda Diario, el MST- LIS o dirigentes de Viento Sur han sido o son parte de esa corriente mandelista durante años, y se han construido en base a la captación de cuadros mandelistas o revisionistas. Incluso se oirá en los "foros" y "comités" la vieja propuesta de "partido de tendencias" que propuso el mandelismo, mientras que el "nuevo partido de la clase trabajadora" es la propuesta de hacer un partido reformista, de ruptura con el programa trotskista sobre la base de que existe una "nueva clase obrera precarizada", un disparate teórico parecido al que planteó el viejo dirigente fundador del PO Jorge Altamira cuando habló del "nuevo sujeto social piquetero".
En síntesis, todas las propuestas y disparates teóricos-políticos que plantean en el medio del lanzamiento de la campaña electoral los dirigentes del frente reformista en los "foros", y "comités" no solo no son "nuevas" sino que ya fracasaron. Syriza, Podemos, el NPA de Francia y otras experiencias de este tipo fueron un fracaso estrepitoso que terminó en desilusiones y llevó a sectores del activismo a frustraciones como producto de las fallidas experiencias que terminaron en el reformismo y la colaboración de clases. En este caso, se invierten el desarrollo de los sucesos: Los dirigentes del FITU ya vienen desde hace años llevando adelante una política de claboración de clases, a la que ahora pretenden darle forma de algo "nuevo" mientras que en otros países los dirigentes reformistas planteaban el formato de lo "nuevo", para llevar adelante una política de colaboración de clases. En este caso, el orden de los factores no altera el producto que termina siendo vender como "nuevo" el pescado podrido del "viejo" reformismo.
¿La candidatura de Myriam Bregman es "trotskista"?
Algunos periodistas y dirigentes del frente reformista plantean que la candidatura de Myriam Bregman es "trotskista". Probablemente les interesa presentarlo así para que muchos piensen que es una candidatura "revolucionaria". Sin embargo si todo este grupo de dirigentes mienten cuando dicen que pueden tomar el poder por elecciones, mienten cuando omiten plantear que proponen un gobierno burgués, mienten cuando dicen que proponen un programa y un proyecto"revolucionario", entonces ¿dicen la verdad cuando afirman que la candidatura de Myriam es trotskista?
La candidatura de Myriam Bregman no es trotskista, es una candidatura reformista, socialdemócrata y muy estrechamente vinculada a una política de fuerte apoyo y acuerdos con el kirchnerismo. El grupo Izquierda Diario se ha movilizado en apoyo de figuras kirchneristas como Hebe de Bonafini, Milagro Salas o Cristina Kirchner, todas figuras altamente vinculadas a casos de corrupción por manejos turbios de dinero público. Es una candidatura que implica un fuerte apoyo al último gobierno peronista al cual le votaron decenas de leyes, de apoyos al kirchnerismo y el peronismo en las marchas de la CGT, en actos de derechos humanos, y en actividades del movimiento de mujeres, así como el apoyo a Cristina, público, en la casa de ella cuando es encarcelada por corrupta, muestra una corriente política con una clara política de colaboración de clases con los sectores burgueses "progresistas", que nada tiene que ver con el trotskismo.
La candidatura "Myriam 2027" expresa los profundos cambios que se han operado en la izquierda mundial y de nuestro país, que venimos explicando. Esos cambios son el producto de décadas de revisionismo y ruptura con el marxismo llevado adelante por la corriente mandelista que dio origen a las experiencias "progresistas" y "anticapitalistas" en Europa y EE.UU. Sin embargo, la única corriente que enfrentó al revisionismo mandelista, el trotskismo ortodoxo, ha estado ausente en todos estos años, producto de que sus dirigentes se fueron al revisionismo. Algunos dirigentes del "Viento Sur", como Casas, provienen del trotskismo ortodoxo, también Izquierda Diario de Bregman, el MST de Bodart o IS de Miguel Sorans, todos ellos rompieron con el trotskismo ortodoxo, algunos pública y claramente como Izquierda Diario- PTS, otros silenciosamente como Bodart o Sorans, y ahora convergen en el frente reformista "Myriam 2027".
El trotskismo ortodoxo se desarrolló alrededor de las direcciones de James Cannon y Nahuel Moreno, las direcciones del PST de Estados Unidos y de Argentina. Pero tras el fallecimiento de Nahuel Moreno el trotskismo ortodoxo quedó sin dirección, el MAS que había sido el partido trotskista más grande de la historia estalló en mil pedazos y la corriente trotskista ortodoxa desapareció, sus dirigentes rompieron con Nahuel Moreno en distintas oleadas y momentos. Incluso la LIT, la organización fundada por Moreno en 1982, rompió con los planteos de Moreno en el 2025. Dirigentes como Bodart o Sorans que siguieron llamándose "morenistas" dejaron a Nahuel Moreno en un mármol para aplicar una política opuesta, revisionista que inevitablemente, llevó a todas estas corrientes al reformismo.
Las corrientes trotskistas que nunca pertenecieron al trotskismo ortodoxo, como The Militant o el mandelismo degeneraron inevitablemente y terminaron apoyando al chavismo o el castrismo. Terminan convergiendo con los restos del stalinismo en crisis, y descomponiéndose con ellos, esto es lo que vemos en la "convergencia" de Viento Sur y el FITU en Argentina. Pero inevitablemente, todo el fracaso de estas corrientes que llevan adelante una pòlítica de colaboración de clases, les ha provocado un enorme retroceso: Hoy son pequeños grupos que movilizan una pocas decenas de personas en clubes barriales, o en las cooperativas que controlan, que a lo sumo les permiten llenar un mini estadio de basquet, y salones universitarios. Y estos grupos pequeños que no dirigen nada, dicen que "pueden gobernar" en base a buenas "encuestas de imagen" pretendiendo vender un buzón a incautos. Los dirigentes del frente reformista no aprobarían un curso básico de marxismo hablando de imponer un gobierno obrero y popular por la via de las elecciones de la democracia burguesa.
En realidad, lo que los dirigentes del frente reformista pretenden ocultar es que el FIT-U fracasó. Lleva más de 15 años teniendo como prioridad la política electoral, lo único que logró es reducir a sus miembros a pequeños grupos en vías de descomposición, cada vez mas cercanos a ser funcionarios que a dirigentes proletarios. Han abandonado la construcción sana con finanzas autónomas del Estado y han aumentado la cantidad de militantes rentados, y son dependientes del aparato estatal, si se los priva de los ingresos del Estado sus partidos se derrumban. Por eso, cuando sectores de masas avanzan en la conciencia y van hacia la izquierda, ellos respònden con mas reformismo, intentando llevar el proceso hacia la defensa de democracia burguesa.
La crisis de la izquierda argentina, igual que la crisis de la izquierda mundial, vuelve a poner sobre el tapete el viejo dilema de reforma o revolución. Los dirigentes del frente reformista ya han explicitado sus planes, te proponen que te vayas con ellos al reformismo, al frente "Myriam 2027". Desde el Nuevo PST te proponemos darle la espalda al proyecto socialdemócrata de los "foros" y "comités" y construir una salida revolucionaria. Este es el único camino serio, la construcción de un proyecto en los marcos del trotskismo ortodoxo de Nahuel Moreno, en la construcción de una organización de cuadros, férreamente educados en el Marxismo, capaz de dar una batalla principista frente a los reformistas.
Es decir, hay dos, y solo dos propuestas sobre la mesa. La propuesta reformista del frente "FITUchavista" de los "foros" y "comités" por "Myriam 2027", y la propuesta revolucionaria del Nuevo PST. Nosotros no engañamos a las masas con una salida socialdemócrata como es la vía electoral, esa vía es para aquellos que creen en la democracia buguesa y aspiran a ser funcionarios, los elementos más atrasados y oportunistas que se reúnen en los "foros". Lejos de las charlatanerías de los que venden el "nuevo elixir" reformista, planteamos que no existen atajos para la construcción de una alternativa revolucionaria, existe un solo camino, sólido y serio, para aprovechar los próximos emocionantes acontecimientos que se aproximan. La invitación que te hacemos es que vengas a construir una organización revolucionaria para terminar de una vez con la Argentina capitalista que defienden los burgueses y los reformistas.
