Editorial Nº72 - 24 de enero del 2026

24.01.2026

Recesión y crisis social

"La gestión económica de Javier Milei enfrenta un desafío estructural que los números de cierre de 2025 terminan de confirmar: la economía argentina ha entrado en una fase de estancamiento prolongado." (El Economista, 23 01 2026)*

Estancamiento y persistencia de la inflación, que se sitúa alrededor del 2% mensual. Es lo que se conoce como estanflación —es decir la combinación de inflación + recesión— tal como lo señalamos en el análisis de la situación de la economía mundial que puedes leer aquí.

El único sector dinámico de la economía argentina es el agro, y muy parcialmente la energía y la minería, pero no alcanzan a compensar el desplome de la industria y el comercio.

Esta realidad es lo que explica la ola de despidos, suspensiones, atrasos salariales e incluso falta de pagos en muchas empresas en todo el país, situación que está causando innumerables huelgas y reclamos (Lácteos Verónica, Granja Tres Arroyos, Fate, Lustramax, Sealed Air, Techint, Frigoríficos Pico, a los que se suman los trabajadores estatales, universitarios, provinciales y municipales en muchas provincias).

La crisis social no se agota ahí: además están las consecuencias devastadoras del plan económico de ajuste en la salud, la educación y la vivienda, que arroja cada vez más personas a la calle, y la falta de prevención ante los incendios, las inundaciones, los cortes de luz, la megaminería contaminante, etc.

Esto hace prever continuidad e incremento de las luchas porque el deterioro social —desgraciadamente—, continuará.

La burocracia sindical, la izquierda y la reforma laboral

La burocracia sindical y la izquierda del Fitu —dirigido por el PTS—, y sus satélites (Política Obrera, Nuevo Mas, Izquierda Socialista, etc.) coinciden en una orientación absolutamente errada para enfrentar esta dramática situación.

En primer lugar, al hacer eje en la Reforma Laboral (reforma reaccionaria y que hay que rechazar sin miramientos, porque hace retroceder importantes conquistas laborales y además trata de impedir la organización de la clase obrera) ignoran la profundidad y extensión de la crisis de la economía capitalista. Con o sin proyecto de Reforma Laboral, igual habría despidos, ajustes, suspensiones y miseria salarial. Así enfrentan los capitalistas la crisis del sistema, acá y en todo el mundo.

Esta coincidencia en la denuncia de la reforma laboral como la causante de todos los males, los hace coincidir también en la medida de lucha, que es una especie de abrazo al Congreso para cuando se trate la misma, sin un llamado a la huelga general para rechazar de plano la reforma. De esa manera, convierten a la lucha contra la reforma en mera propaganda electoral, desligada de la huelga general y el Argentinazo. Y esto lo harán juntos la izquierda y los sindicatos peronistas, aunque la primera diga marchar "en forma independiente".

La otra coincidencia que tienen la burocracia peronista y la izquierda reformista son los métodos burocráticos de organización, el llamado a confiar en las instituciones del régimen y un programa que no da salida a la crisis de la clase obrera.

Muchas de las luchas del último período surgen por la enorme presión de las bases a la burocracia sindical, que no llama a la deliberación democrática de la clase trabajadora, y trata de mantener todo en los carriles de los "cuerpos orgánicos", es decir las comisiones interna y cuerpos de delegados y comisiones directivas controlados por ellos. La izquierda, por su parte, impulsa medidas de lucha pero sin apelar a la voluntad de las bases, como vemos en el caso de Lustramax, donde decidieron una toma de la empresa solo con 15 compañeros, sin una asamblea del conjunto de la fábrica que son cerca de 200 compañeros. Y en el colmo del burocratismo, llenan el conflicto de figurones parlamentarios como Del Caño, Bregman, Castillo, Pitrola, etc., mientras la fábrica sigue funcionando con la mayoría de los trabajadores, que rechazan este aparateo.

También la burocracia peronista y la izquierda coinciden en llamar a los trabajadores a confiar en el Ministerio de Trabajo y la Conciliación Obligatoria, sin señalar a los trabajadores que esas instituciones forman parte del Estado en beneficio exclusivo de los capitalistas. Por eso los empresarios pueden desobedecer las Conciliaciones Obligatorias sin ningún problema, como lo señalamos aqui

Por último, en el terreno del programa, tanto los burócratas peronistas como la izquierda reducen el programa, al final, a que las indemnizaciones se paguen por completo, como si el pago de las mismas salvara al obrero o a la obrera del abismo que significa pasar a ser desocupado. Los delegados del PTS en Lustramax llegaron a proponer que los trabajadores que quieran el retiro voluntario sean la moneda de cambio de los actuales despedidos. ¿Donde quedó el reclamo por el reparto de las horas de trabajo, la expropiación de las fábricas que despiden en masa, el control obrero de la producción? Nos apresuramos a contestar: en la propaganda electoral, y en los actos del 1ro de Mayo, es decir, para los días de fiesta.

Para enfrentar a Milei, al peronismo y a los traidores burócratas de los sindicatos, es necesario impulsar que la base decida, que se hagan asambleas, que se escuche a cada compañero, que nada se negocie a sus espaldas.

Hace falta una nueva dirección política y sindical que no tema decirle la verdad a la clase obrera: es necesario derrotar por completo el plan de Milei e imponer un plan económico y social a favor de la mayoría del pueblo, poniendo los grandes resortes de la economía bajo nuestro propio control, o sea luchando por un gobierno propio

Y lo vamos a lograr uniendo todas las luchas en una gran lucha nacional, una huelga general organizada desde las bases y que culmine en un Argentinazo para echar a Milei y tirar abajo todo el régimen de los capitalistas, usureros y explotadores que nos gobiernan.

Eso no se logra con más parlamentarios de "izquierda" ni alternativas electorales.

Se logra confiando en la movilización de todo el pueblo y discutiendo una salida de fondo contra esta democracia de ricos, para reemplazarla por una democracia del pueblo y la clase obrera.

  • No a la reforma laboral

  • No a los despidos y suspensiones: por la toma y expropiación de las fábricas que lo hagan, bajo propiedad del Estado y control de sus propios trabajadores

  • Por el reparto de las horas de trabajo si el mismo disminuye, manteniendo el salario

  • Por el monopolio por el Estado del Comercio Exterior y la Banca

  • Por la nacionalización de las grandes empresas energéticas, de servicios y alimenticias, para garantizar la comida, y los servicios para toda la población

  • Plan de viviendas populares para solucionar la emergencia habitacional y reactivar la construcción

  • Salud gratuita, expropiación de las grandes clínicas y sanatorios.

  • Garantizar la educación gratuita en todos los niveles

  • Por un Argentinazo para que se vayan todos

  • Por un gobierno obrero y popular


¡Vení al Nuevo PST para luchar por esta salida!

  *https://eleconomista.com.ar/economia/alerta-meseta-milei-economia-acumulo-tres-trimestres-estancamiento-pese-auxilio-agro-n92143



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