Frente al Ajuste y la Precarización Docente la Organización y Movilización son el Camino
Por Karina Cerutti - Docente- Nvo. PST

En marzo, los docentes hemos vuelto a las aulas en condiciones cada vez más precarias. En muchos casos, trabajando prácticamente gratis: sin altas, con descuentos arbitrarios y con ceses de cargos sin explicación. A esto se suma el recorte de licencias, poniendo en riesgo nuestra salud, y el vaciamiento de la obra social como IOMA. Hoy avanzan sobre las licencias médicas; mañana irán por el estatuto y las jubilaciones.
Al mismo tiempo, la violencia en las escuelas ha crecido de forma sostenida en los últimos años. Docentes y estudiantes somos víctimas de las políticas de ajuste impulsadas por los distintos gobiernos. Esta situación se ha profundizado bajo el gobierno libertario de Milei a nivel nacional y la gestión del peronismo de Kicillof en la provincia.
Los docentes de la escuela pública no podemos limitarnos a ser testigos pasivos de esta realidad. Así como ponemos límites en el aula, también debemos hacerlo frente a esta situación.
Es necesario romper con la política de la burocracia sindical de CTERA, que convoca a paros aislados sin continuidad ni plan de lucha. Mientras tanto, nuestros salarios siguen congelados frente a un costo de vida que no deja de aumentar: alquileres, servicios y alimentos.
En distintas provincias, la docencia ya viene dando pasos en ese sentido. En Córdoba, por ejemplo, los docentes han salido a las calles con marchas y cacerolazos contra los aumentos miserables. Denuncian descuentos arbitrarios, salarios a la baja y el uso de bonos como forma de chantaje. Este proceso de auto convocatorias y organización por fuera de los sindicatos tradicionales se ha extendido a provincias como Catamarca, Salta, Jujuy, Mendoza y Corrientes.
Allí, miles de docentes protagonizan un proceso de organización independiente que expresa una ruptura creciente con las burocracias sindicales, agotados de años de acuerdos a espaldas de las bases y de la subordinación a los gobiernos provinciales. Estas luchas marcan un camino para toda la docencia del país.
Este fenómeno sigue creciendo a pesar de las presiones del Estado y la burocracia sindical, que actúan en conjunto para desarticular las luchas: amenazas, descuentos por paro, manipulación de mandatos y maniobras fraudulentas, como se denunció en Capilla del Monte. Allí, docentes expusieron cómo se intentó torcer la voluntad de las bases mediante extorsiones para aceptar acuerdos a la baja.
Sin embargo, la presión de la docencia también arranca conquistas. El Juzgado Laboral Nº 74 suspendió la declaración de esencialidad de la educación, impuesta por la reforma laboral de Milei, que buscaba limitar el derecho de huelga obligando a garantizar un 75% de la actividad.
Estas prácticas forman parte de una política sistemática de contención y desgaste. La conducción de CTERA, junto a las burocracias provinciales como SUTEBA, tanto la lista Celeste de Baradel como la Multicolor, priorizan sus intereses políticos y electorales por encima de las necesidades de la docencia. En la provincia de Buenos Aires, esto se expresa en su alineamiento con el gobierno de Kicillof, responsable del deterioro estructural de las escuelas.
Sin embargo, esta política no logra frenar el crecimiento de la organización desde abajo. Las asambleas de base con independencia de clase, que agrupan a miles de docentes por fuera de los aparatos sindicales y de los partidos del régimen, reflejan un proceso de ruptura que se profundiza.
Cada vez más sectores comprenden que este sistema no ofrece ninguna salida para los trabajadores, más que ajuste, precarización y deterioro de las condiciones de vida.
¡Ni Milei ni Kicillof!
¡Plata para la educación!¡Salario igual a la canasta familiar!
¡Fuera la burocracia sindical!
¡por autoconvocatorias y organización con independencia de clase independiente!
¡Unidad de los trabajadores para enfrentar el ajuste!





