
Editorial Nº86 - 15 de octubre del 2026

"Peregrinación" a New York y promesas de mileísmo sin Milei
Editorial Nº86 – 15 de octubre del 2026
Por: Nuevo PST
La última visita de Milei a Nueva York, para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) y reafirmar su alineamiento con Estados Unidos, coincidió con la de Kicillof. Detrás de las diferencias discursivas de ambos dirigentes burgueses hay una coincidencia fundamental: los dos necesitan demostrarle a los grandes capitales internacionales y el imperialismo que pueden ofrecer garantías para sus negocios. Mientras el gobernador bonaerense intenta proyectarse como una alternativa política para 2027, Milei busca consolidar el respaldo de Trump y asegurarse el apoyo financiero que necesita para sostener su programa económico.
No es casualidad. El gobierno libertario ya tuvo que recurrir al auxilio de Washington en 2025, cuando la crisis cambiaria amenazaba con desbordarse antes de las elecciones legislativas. Entonces, el Tesoro estadounidense intervino en el mercado cambiario y respaldó un esquema de asistencia financiera que incluyó un nuevo préstamo del FMI por USD 20.000 millones y un acuerdo de swap por la misma suma, otorgado por el Departamento del Tesoro de EEUU.
El atraso del dólar, las dificultades para acumular reservas y las necesidades de financiamiento mantienen abierta la posibilidad de nuevas tensiones. En ese escenario, un nuevo salvataje estadounidense podría convertirse en una pieza decisiva para intentar sostener al gobierno y evitar que una corrida cambiaria termine agravando su crisis política. El propio secretario del Tesoro, Scott Bessent, volvió a dejar abierta la posibilidad de repetir una intervención de ese tipo.

Pero ese respaldo tiene un precio. En paralelo con la búsqueda de asistencia financiera, el gobierno ofrece, de manera desesperada, profundizar —aún más— la entrega del país a la rapiña del imperialismo. Sin embargo las inversiones no son las esperadas, los mercados saben que el gobierno de Milei se tambalea y que prácticamente está derrotado. Con más del 70% de la población en su contra y una economía prácticamente estancada el panorama para las inversiones resulta cada vez más desalentador.
A esta situación se suma un factor de incertidumbre: las elecciones de medio término del 3 de noviembre en Estados Unidos. Las encuestas muestran que los demócratas tienen posibilidades de recuperar el control de la Cámara de Representantes y disputar la mayoría en el Senado. Una derrota republicana no significaría automáticamente el fin del respaldo a Milei, porque los intereses económicos estadounidenses van más allá de Trump. Sin embargo, debilitarían políticamente al presidente norteamericano y volverían más incierta la capacidad del gobierno argentino para contar con un respaldo extraordinario cuando más lo necesite.
EN BUSCA DEL APOYO DEL IMPERIALISMO: KICILLOF SALE A CALMAR LOS MERCADOS
Por su parte, Kicillof, se reunió en Wall Street con representantes de diez fondos de inversión acreedores de la deuda argentina. Entre ellos se encontraban Eaton Vance, sucursal del mayor banco de inversión del mundo: el Morgan Stanley; GoldenTree; BlackRock, histórico tenedor de deuda soberana argentina; Mesarete y Vanguard, uno de los mayores administradores de fondos de inversión de Estados Unidos, entre otros. También recibió a representantes de multinacionales vinculadas a la energía, minería, petróleo y gas, biotecnología, comercialización de granos y servicios tecnológicos. Entre ellos estaban firmas como Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus.
Entre los empresarios también se encontraba uno de los "dueños de la Argentina": José Luis Manzano. Este empresario menemista, cercano a Sergio Massa, conforma una sociedad (grupo EDELCOS S.A.) junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti. Son los empresarios que más se enriquecieron con Milei. Además son los dueños de Edenor, la mayor distribuidora de energía de Argentina. Con esta misma empresa, el pasado 10 de agosto, se hicieron dueños de Metrogas, comprando el 70% de las acciones que pertenecían a YPF. Además esta última le vendió su 5% directo de MetroENERGÍA, la comercializadora de gas controlada por la propia Metrogas. De esta manera YPF se desprende de la totalidad de su participación en ambas sociedades.

Al poco tiempo de que Manzano tuviera este encuentro con Kicillof se dio a conocer la noticia ¡qué casualidad!, de que Metrogas recibió, por parte del gobierno nacional, un acuerdo de prórroga (a través del Ministerio de economía), que extiende su licencia de distribución de gas natural por 20 años más —desde diciembre de 2027 hasta fines de 2047—. Esta prórroga era la pieza que le faltaba para que YPF le concretara la venta de Metrogas.
YPF no se está desprendiendo de un problema. "Entre 2023 y 2025, Metrogas duplicó su ganancia bruta, cuadruplicó su resultado operativo y redujo a un tercio su endeudamiento, una mejora que le permitió repartir dividendos por primera vez desde 2001" (La Nación - 2026-09-29). De esta manera el oficialismo en complicidad con la oposición regalaron la mayor distribuidora de gas del país —concentra 28% del mercado y tiene 2,5 millones de clientes—, a uno de los más grandes pulpos capitalistas del país; una empresa que había sido rescatada con dinero del Estado y que estaba dando ganancias extraordinarias.
Volviendo al tema central ¿A qué fue Kicillof a Nueva York? A llevar tranquilidad a los grandes capitales y garantizarles que, si llega al gobierno nacional, sus intereses estarán a salvo. Al prometer que el "peronismo seguirá cumpliendo como lo hizo siempre", el gobernador dejó en claro que continuará pagando la deuda fraudulenta con el sudor y el hambre del pueblo argentino. Su objetivo es conseguir el respaldo de las grandes corporaciones, los empresarios y los sectores que se presentan como "progresistas", mostrándose como garante de sus negocios y de sus intereses. En otras palabras, fue en busca del apoyo del imperialismo.
Pero no se limitó a eso. También dejó en claro que mantendrá las condiciones favorables para los grandes capitales que ofrece Milei, como las que establece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un mecanismo que facilita la entrega de recursos estratégicos y profundiza el saqueo y la pérdida de soberanía del país. La diferencia es que Kicillof pretende extender ese esquema a otros sectores. Así lo afirmó cuando le preguntaron por el RIGI: "necesitamos una política industrial que no pondere un sector sobre otro, sino que abarque grandes y pequeñas empresas que generen más empleo, de calidad y que contemple el cuidado del medio ambiente y nuestros recursos naturales" (Infobae – 22-09-2026).
Detrás de este discurso benigno de equilibrio entre sectores productivos, generación de empleo y cuidado ambiental, lo que verdaderamente se esconde es la promesa de que, de llegar a ser presidente, va a seguir cumpliendo con los compromisos heredados del mileísmo, que atan al país con el capital financiero y que, además, va a seguir garantizando y potenciando los negocios millonarios de las multinacionales y el imperialismo.
La deuda ocupa un lugar central en esa estrategia. Kicillof les garantizó a los fondos acreedores que la provincia de Buenos Aires seguirá cumpliendo con sus obligaciones financieras, aun cuando eso implique destinar recursos públicos al pago de los compromisos externos en lugar de atender las necesidades populares. En esa misma línea viene actuando su gobierno: hace apenas unas semanas, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, anunció un pago de USD 420 millones. De hecho, desde la reestructuración de 2021, el gobierno de Kicillof lleva desembolsos acumulados de aproximadamente USD 3.000 millones.
El propio Kicillof defendió esa política al afirmar: "Vamos a continuar cumpliendo las obligaciones que tiene la provincia de Buenos Aires, en muchos casos heredadas del gobierno de María Eugenia Vidal, que irresponsablemente había tomado una cuantiosa deuda en dólares, que ahora nosotros nos estamos ocupando, como siempre hizo el peronismo, de pagar en tiempo y forma" (Infobae – 22-09-2026).
De esta manera, el gobernador intenta diferenciarse de Vidal y de Milei por el origen de la deuda y por el discurso con el que justifica su política económica, pero reivindica una misma orientación de fondo: honrar los compromisos con los acreedores. Las consecuencias de esa decisión, como todos sabemos, recaen sobre los trabajadores y los sectores populares.

Para los trabajadores y los sectores populares de la provincia de Buenos Aires esto no es ninguna novedad: hace mucho tiempo que vienen sufriendo de forma directa las políticas hambreadoras de Kicillof. Lejos de encontrar una salida a sus necesidades, padecen cada vez más el deterioro de sus condiciones de vida, quedando demostrado que el gobernador bonaerense no rompe con la política nacional, por el contrario, es una correa de transmisión de sus políticas de ajuste.
La visita de Kicillof a Nueva York dejó en evidencia los objetivos de su propuesta para el 2027: hacer "mileísmo sin Milei". Como expresión del peronismo busca presentarse como una opción diferente al gobierno nacional, pero en realidad es un continuador de sus políticas de sometimiento a los grandes capitales en detrimento de las condiciones de vida del pueblo y la clase obrera. Esta es la propuesta, no solo de Kicillof, sino de todo el peronismo en cualquiera de sus variantes, por eso ni su candidatura ni la de ningún otro candidato peronista representa una alternativa para las masas trabajadoras.
KICILLOF ES EL REPRESENTANTE ARGENTINO DE UNA INTERNACIONAL PROGRESISTA EN DECADENCIA
Kicillof también tuvo tiempo para reunirse con el alcalde "progresista" de Nueva York, Zohran Mamdani. Fue en el marco del encuentro "Construyendo una economía para la mayoría", que se realizó en la Gracie Mansion —residencia oficial del alcalde de Nueva York—. Allí se reunió también con el ya derrotado presidente de España, Pedro Sánchez, que tuvo que adelantar las elecciones debido a las enormes movilizaciones encabezadas por la juventud y en protesta por la expulsión de Maricarmen de su vivienda. (ver nuestra nota sobre el tema)
En el encuentro declaró que en Argentina "estamos sufriendo una verdadera catástrofe", que "se han perdido miles de empleos, cierran empresas todos los días, caen los salarios y empeora día a día la calidad de vida" (Perfil 23-09-2026). Nosotros nos preguntamos ¿No es acaso Kicillof el principal responsable de aplicar las políticas hambreadoras del gobierno nacional en la principal provincia de Argentina? ¿Qué hacen Kicillof y el resto de gobernadores enfrentados al gobierno —que no son pocos— para enfrentar el ajuste del gobierno nacional? La realidad es que no hacen absolutamente nada, son la correa de transmisión del ajuste de Milei.

También afirmó que "con todas sus capacidades científicas e industriales, la Argentina tiene muchas oportunidades en este nuevo contexto, pero Milei las está desperdiciando por llevar adelante un plan de subordinación a las grandes potencias" (Perfil - 23-09-2026) ¿Pero acaso no vimos en la reunión de Kicillof en New York una verdadera exhibición de sometimiento a la mayor potencia capitalista mundial? Todo discurso de Kicillof es una cortina de humo.
Este encuentro fue la continuación de otro que se realizó en Cataluña llamado "La cumbre del progresismo" en abril de este año, dónde también fue invitado el gobernador bonaerense que hoy día se proyecta como el principal candidato de la Internacional Progresista en Argentina. Allí también asistieron otros presidentes "progresistas" recientemente derrotados —como Gustavo Petro de Colombia y Gabriel Boric de Chile—. El cuadro de conjunto nos muestra que las masas le dan la espalda a nivel mundial a estos sectores burgueses, que se disfrazan de "progresistas" para aplicar las mismas políticas de ajuste que ejecutan los sectores que dicen combatir.

CRISTINA TAMBIÉN NECESITA DEL APOYO DEL IMPERIALISMO Y POR ESO RECURRE A LA ONU
Como era de esperar el sector de Cristina Kirchner no se quedó atrás y envió a la defensa de la ex presidenta a pedirle ayuda al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, donde presentaron una denuncia formal para intentar revertir su condena en la causa Vialidad y habilitar su candidatura para las elecciones de 2027.
El objetivo principal de la defensa es que se le retire la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y así poder volver a integrar el padrón electoral. A partir de los resultados el kirchnerismo planea impulsar un importante acto el 17 de octubre para lanzar una precandidatura simbólica que posteriormente se complemente con algún delegado en el poder, probablemente del núcleo de La Cámpora. También se maneja la versión de una fórmula entre Massa y Máximo Kirchner —MaMá—, como una manera de ponerle límites a la figura de Kicillof.
En el fondo se trata de una disputa por la conducción, ya que no hay un debate programático. Máximo Kirchner lo deja en claro cuando dice que "hay quienes hablan de unidad y son incapaces de llamar a Cristina para preguntarle cómo está, compañeros, o si necesita algo" (Perfil - 15-09-2026). Los sectores enfrentados de Cristina y Kicillof no están debatiendo un modelo de país, si se debe llevar la economía en esta u aquella dirección, si se debe desarrollar este o aquel sector, lo que se discute es quien tiene el control del aparato.
Todo el peronismo está de acuerdo con el modelo de Milei, de hecho fue el propio kirchnerismo el que inició el modelo de Vaca Muerta. El modelo que ofrecen es "Mileismo sin Milei", con políticas más favorables a los industriales y las pymes, que es lo mismo que prometen el resto de los candidatos, incluso del mismo gobierno como Patricia Bullrich. Pero todos ellos tienen como centro el "polo de acumulación" consolidado por el gobierno de Milei, con centro en el agro, la energía, el petróleo y la minería.
LA IZQUIERDA SE METE EN LA INTERNA DEL PERONISMO
Dentro de la interna peronista la izquierda reformista del FIT-U ha tomado partido por el sector Cristinista. La campaña política de estos partidos está orientada a cooptar a los sectores "progresistas" que simpatizan con la ex presidenta. No han dejado de demostrarlo: desde la visita de varios de sus dirigentes a la residencia de la ex presidenta —tras el fallo de la Corte Suprema que ratificó su condena judicial—, hasta las constantes declaraciones donde consideran que la proscripción es una cuestión política y no de corrupción. Es por esto que sus denuncias van dirigidas principalmente al sector de Kicillof y no al de Cristina y La Cámpora.
En el acto que realizó el PTS —principal partido del FIT-U y al cual pertenece Myriam Bregman— en el Club Sportivo América, Rosario, asistieron muchos sectores afines al kirchnerismo. En el listado de asistentes que publicó La Izquierda Diario —prensa del PTS— aparecen Norma Ríos, de APDH; Ana Moro, del Centro Cultural de las Madres de la Plaza 25 de Mayo; Carlos Ghioldi, del espacio La Toma; Romina Marucco, HIJOS Rosario; entre otros. Estos sectores son simpatizantes de Cristina Kirchner y proclaman por su libertad.

La izquierda reformista actúa en coalición con el cristinismo, a pesar de que no lo exprese en una forma electoral si lo hace en la movilización, en los actos y en las declaraciones. Esta orientación política los desconecta de las masas y de las terribles penurias que está viviendo el pueblo argentino. Dejaron de dirigirse al pueblo trabajador y las mayorías populares para dedicarse de lleno a hablarle a una pequeñoburguesía progresista y acomodada. Y es que, a diferencia de estos sectores, la gran mayoría del pueblo trabajador repudia a la ex presidenta al igual que a todos los dirigentes corruptos de la burguesía y ve con justa aceptación la condena de Cristina, incluso la considera insuficiente.
En el continuo avanzar de esta política frentepopulista (ver nuestra editorial Nº84), de capitulación al régimen burgués y en unidad con sectores peronistas —el "todos contra Milei"—, van quedando frente a las masas como más de lo mismo. Incluso hay muchos los sectores burgueses que ya no ven a Bregman como un enemigo de clase, irreconciliable con sus intereses, por el contrario, están promoviendo la unidad. Este es el caso del diputado radical de Provincias Unidas, Martín Lousteau, que llamó a construir una gran coalición para enfrentar a Milei en las elecciones 2027.
Al igual que el resto de los sectores burgueses opositores a Milei, aboga por la constitución de un gran frente amplio, como el que llevó a Lula derrotar a Bolsonaro en 2023. Cuando le preguntaron en una entrevista que sectores abarcaría ese frente, Lousteau dijo "desde los del PRO que están avergonzados de que su partido esté con Milei, hasta Myriam Bregman". (Página 12 - 03-10-2026)
Este llamamiento a la unidad no es consecuencia de la "ignorancia política" de estos sectores burgueses ¡ni mucho menos!, por el contrario, están observando que los partidos del FIT-U cada vez hacen menos esfuerzo por delimitarse de los partidos burgueses y que cada vez están más integrados al parlamentarismo burgués, algo que no es ajeno al desarrollo mundial. Así lo vimos el mes pasado en Alemania con el triunfo de Die Linke, una coalición entre sectores de izquierda y burgueses progresistas.
Los partidos del FIT-U han abandonado la lucha por el socialismo y avanzan irreversiblemente en un curso frente-populista y en la socialdemocratización de sus cuadros políticos. La burguesía lo sabe perfectamente y es por eso que quieren aprovechar la imagen positiva de Bregman para volver a darle algo de prestigio a la democracia burguesa. Y no se trata de un fenómeno local, la integración de los partidos de izquierda al régimen burgués es global. Mientras las masas se corren cada vez más a la izquierda las direcciones reformistas del FIT-U se van cada vez más a la derecha.
LAS ELECCIONES NO SON LA SALIDA, LO QUE NECESITAMOS ES UN NUEVO ARGENTINAZO
Frente a la agudización de la crisis del gobierno, la iglesia y la burguesía preparan la llegada del Papa para calmar las aguas. Pero los trabajadores no tenemos nada que hacer en la visita de este hipócrita agente de los ricos y poderosos. Kicillof ya se anticipó a este panorama utilizando la consigna del Papa Francisco, "Organizar la esperanza", en el último acto de su organización en Avellaneda. Pero la realidad es que, para los trabajadores y el pueblo, no hay ninguna esperanza en la iglesia ni en el peronismo. Debemos rechazar a ambos.
Los viajes a Nueva York fueron una verdadera "peregrinación", un anticipo de la visita papal, solo que en vez de estar encabezada por sectores populares lo estuvo por los principales candidatos de la burguesía y mayores responsables de las políticas de ajustes. Javier Milei, Axel Kicillof y los representantes de la defensa de Cristina, son los "peregrinos" de este largo viaje a Nueva York para pedir un "milagro" al imperialismo.

Kicillof y Cristina, al igual que el resto de los partidos burgueses de la oposición, solo prometen "mileísmo sin Milei", ninguno de ellos es alternativa para el pueblo y la clase obrera. Tampoco lo es la izquierda reformista del FIT-U que, en su continua adaptación al régimen, se ha convertido en furgón de cola del peronismo. Todos ellos tienen a las elecciones como centro de su política, a pesar de que todavía falta más de un año. Esta es la manera que han elegido para sostener al régimen y evitar una crisis revolucionaria. Todos ellos quieren que Milei concluya su mandato en 2027.
En esta coyuntura de crisis terminal del gobierno, es esperable y completamente lógico que los partidos burgueses busquen una salida electoral, pero en el caso de la izquierda esta política es una traición. Esto es así porque el pueblo y los trabajadores ya no aguantamos más, la mitad del país ha caído bajo la línea de la pobreza, millones de argentinos están pasando hambre y frente a esto la izquierda reformista nos dice que esperemos al 2027. Pero las masas rechazan de lleno a todo el régimen, ya no confían en las elecciones y es por eso que crece el "ningunismo" en todo el país.
Este es un gobierno impotente: cada vez que quiere imponer una nueva ley tiene que retroceder; además cuenta con el rechazo de más del 70% de la población. Es un gobierno tremendamente débil. En España las masas movilizadas tiraron por los aires a Pedro Sánchez, nosotros podemos y debemos hacer lo mismo con Milei. Las elecciones no son la salida, ninguno de los candidatos va a resolver el problema de la miseria, el hambre, la vivienda o la desocupación. Para salir de la crisis necesitamos un nuevo Argentinazo y que el pueblo pobre y los trabajadores tomen las riendas del poder y construyan el Socialismo en Argentina y el mundo.
- ¡Por una nueva dirección con independencia de clase! ¡Ninguna confianza en la izquierda reformista del FIT-U!
- ¡Luchemos por una salida independiente de los partidos burgueses, del peronismo y de la izquierda reformista!
- ¡Fuera Milei y su plan ajuste, hambre y explotación!
- ¡Por una huelga general!
- ¡Por un nuevo Argentinazo para derrotar a Milei y a todo el régimen político!
- ¡Por un programa de emergencia contra el hambre, la desocupación y la miseria!
- ¡Por un gobierno obrero y popular!
Para llevar adelante estas tareas te invitamos a ser parte de nuestro partido: el Nuevo PST.







