Editorial Nº85 – 28 de septiembre del 2026

29.09.2026

El gobierno no encuentra el rumbo y profundiza el ajuste

Editorial Nº85 – 28 de septiembre del 2026

Por: Nuevo PST


La economía "avanza", pero para unos pocos que se la "llevan en pala"

En Argentina estamos viviendo una situación excepcional: el gobierno de Milei goza de los mejores términos de intercambio de los últimos 125 años de historia económica del país. Los términos de intercambio expresan la relación entre los precios de los bienes que un país exporta e importa y constituyen uno de los indicadores más relevantes para medir cuán favorable o desfavorable es el contexto internacional para una economía.

En este momento, los precios de los productos que Argentina vende al exterior se encuentran en niveles extraordinariamente elevados, mientras que los de los bienes que compra afuera están bajando. Es decir, el país cuenta con condiciones comerciales que favorecen el ingreso de dólares. Los términos de intercambio son incluso mejores que los de la "soja kirchnerista".

Frente a estas extraordinarias condiciones comerciales, lo que estamos viendo es el retroceso de la industria, la caída del empleo, los bajos salarios, el aceleramiento de la inflación y el aumento de la pobreza. Según el último informe del INDEC la pobreza alcanzó al 32,3% de la población. Y sabemos lo mentiroso que son estos datos, elaborados sobre la base de una canasta de consumo construida a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) realizada entre 2004 y 2005 (ver editorial 73). La realidad es que, en estos momentos, la pobreza debe estar superando al 50% de la población.

El cada vez más pronunciado deterioro de las condiciones de vida está disparando las llamadas "enfermedades de la pobreza", como es el caso de la tuberculosis. La enfermedad ya registra 6.482 casos en todo el país, de los cuales 3.415 corresponden a la provincia de Buenos Aires. La tasa bonaerense llegó a 20,53 casos cada 100.000 habitantes hasta la semana epidemiológica 22: son 186 casos más que un año atrás y se encuentra por encima del promedio nacional, de 13,95.

El ministro de Economía, "Toto" Caputo, habla de crecimiento económico y toma como ejemplo la recuperación del consumo en la calle Corrientes. Pero en Berazategui, hace un par de semanas, veíamos una enorme fila de cinco cuadras de personas que se presentaban para conseguir un puesto de trabajo en el nuevo restaurante Los Agüeros. Entre los postulantes había una enfermera que resumía en una frase la verdadera realidad del país: "La situación económica parece el 2001".

Esta escena fue una repetición de otra ocurrida en mayo de este año, cuando una fila de casi un kilómetro de personas se presentó para ocupar apenas 60 puestos de trabajo en una carnicería de Moreno. No hay forma de ocultar la realidad. En la localidad de Funes, en Rosario, Santa Fe, vecinos saquearon la carga completa de un camión lácteo que había volcado en el kilómetro 5 de la autopista Rosario-Córdoba.

Sin embargo, tenemos que ser justos y reconocerle al gobierno el "logro" de hacer que la economía del país se caiga a pedazos teniendo los mejores términos de intercambio de la historia argentina. Algo que parece imposible: ni los peores gobiernos de la historia lograron algo así, ni la dictadura, ni Menem, ni nadie.

Las proyecciones recientes de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúan el crecimiento económico de Argentina por debajo de los niveles esperados para Nigeria y Argelia. Una verdadera catástrofe.

La primera pregunta que nos hacemos es: ¿a dónde está yendo a parar esta enorme masa de dólares que está entrando a la Argentina? Una parte la compra el Banco Central, pero la gran mayoría se está dirigiendo directamente a los márgenes de ganancia de las empresas petroleras, que ven multiplicarse sus ganancias y los giros de dividendos como nunca antes se había visto en los últimos años.

La principal conclusión que debemos sacar de todo esto es que el saqueo a la Argentina está llegando a límites inimaginables: se la están "llevando en pala". Pero, además, queda en claro que el modelo de Milei —centrado en el agro, la minería y el petróleo— no produce ningún "derrame". Por el contrario, deja por fuera a 25 millones de argentinos, al tiempo que concentra cada vez más la riqueza en un pequeño puñado de empresarios multimillonarios.

Cae la recaudación y las inversiones no llegan

En varias de nuestras editoriales insistimos en que el gobierno de Milei vino a inaugurar un nuevo "régimen de acumulación capitalista". A grandes rasgos, se trata de la forma en que se organiza la producción capitalista para crecer, producir, asegurar la obtención de ganancias y sostenerse durante un largo período. El actual régimen de acumulación tiene como centro la energía, la minería y el agro, en desmedro de la industria, la construcción y el comercio.

Ahora bien, en Argentina la recaudación depende principalmente de la actividad económica, particularmente de aquella que genera la mayor cantidad de trabajo y encadenamiento en la economía real. El problema es que los sectores que cumplen con esta condición son los mismos que excluye el régimen de acumulación: la industria, la construcción y el comercio. Estos son los tres sectores que más impuestos pagan y a su vez los que más recaudan, pero son los tres más castigados por Milei.

Con la apertura económica promovida por el gobierno, el "encadenamiento productivo" realmente se produce, pero para las multinacionales y empresas extranjeras: El RIGI en la minería y el petróleo, por ejemplo, genera encadenamiento para las empresas chinas que venden maquinarias y hasta "ciudades enteras" de viviendas prefabricadas para los mineros. Pero para Argentina no hay ningún encadenamiento, y es esta la principal razón de la caída de la recaudación.

En el segundo trimestre de este año las exportaciones crecieron un 13,7% con respecto al segundo trimestre del año anterior. Milei dice que este crecimiento extraordinario es consecuencia de la implementación del RIGI ¿Pero esto es tan así? ¿Las exportaciones crecen, según el presidente, por las grandes inversiones en minería y energía o por los precios internacionales?

Según los datos oficiales del comercio exterior lo que vemos en los últimos meses es un estancamiento o incluso una caída en las cantidades exportadas, fundamentalmente consecuencia de que ya no estamos en el periodo de la "cosecha gruesa". Mientras las exportaciones crecen 13,7% las inversiones caen un 11%.

Por lo tanto lo que vemos es consecuencia del aumento de los precios internacionales y no de las inversiones. Y es que, consecuencia de los conflictos en Medio Oriente, el precio del petróleo está por encima de los 100 dólares. Pero también suben el oro que vale el doble de lo que valía el año pasado, también sube el precio del litio e incluso los principales productos del agro de argentina: como lo son la soja, el maíz y el trigo.

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la inversión extranjera directa en Argentina cayó 73% en 2025 respecto al año anterior, lo que ubicó al país en el noveno lugar, muy lejos de Brasil y México y superado incluso por países como Guyana, Costa Rica y República Dominicana.

Ni las reformas legislativas ni el alineamiento internacional del gobierno son suficientes para atraer capitales. Las inversiones capitalistas son indiferentes al signo de los gobiernos, no les importa si los gobiernos se dicen de izquierda o de derecha o si están alineados con este u aquel país, lo que les importa es la estabilidad política, sin conflictos y con condiciones previsibles, algo que el gobierno de Milei no puede ofrecer a corto ni a largo plazo.

El gobierno profundiza el ajuste porque no le cierran las cuentas

Frente a la falta de inversiones y la caída de la recaudación, la única manera que tiene el gobierno de sostener el superávit fiscal es seguir profundizando el ajuste. Así llegamos a agosto, que se convirtió en el mes de mayor ajuste en lo que va del año. Incluso el gobierno tuvo que retroceder y eliminar un mecanismo que utilizaban las empresas para evitar el impuesto al cheque.

Es en este sentido que se aprobó el nuevo régimen de Zonas Frías que elimina los subsidios al gas para más de 90 municipios del centro y norte del país, dejando a millones de hogares pobres sin este beneficio. Como si no bastara con las cada vez más altas tarifas en servicios que tienen que soportar las familias. Pero donde mejor quedó demostrado el rumbo del gobierno fue en la presentación de la Ley de Presupuesto Nacional 2027, en la que Caputo propone un ajuste de aproximadamente el 25%.

En la propuesta del Poder Ejecutivo se reducen los fondos para "Educación y Cultura" en un 43,4% en comparación con los montos ejecutados en 2023, pasando por encima de la "Ley de Financiamiento Universitario". Además, si aislamos de ese total los fondos asignados al sistema universitario, se observa una reducción aún más severa, equivalente al 72% en términos reales respecto de 2023. De consumarse el ajuste, los fondos educativos equivaldrían a menos de la mitad de los que existían en el pico de 2015.

A su vez, el gobierno incorporó en el presupuesto la derogación de la movilidad, es decir, la actualización mensual automática de las asignaciones familiares, incluida la Asignación Universal por Hijo (AUH), que alcanza a más de 9 millones de personas.

En el proyecto original también se contemplaban recortes y modificaciones en discapacidad que implicaban un fuerte ajuste. Pero, luego de una intensa polémica, el gobierno tuvo que dar marcha atrás. Este escándalo provocó la renuncia del secretario de Discapacidad, Alejandro Vilches, quien se fue en medio de los recortes y sin aplicar la Ley de Emergencia en Discapacidad.

Con la presentación de este verdadero plan de ajuste también se profundizaron los conflictos internos del gobierno. Lo que ocurrió es que Luis Caputo envió el proyecto al Congreso sin avisar ni consultar al resto. Esto generó un fuerte conflicto que derivó en la instalación de la figura de Patricia Bullrich como vocera de los diputados y senadores de la Libertad Avanza que recibieron el presupuesto sin ser consultados.

De esta manera, Bullrich empieza a perfilarse como una de las candidatas del "círculo rojo", ese sector de empresarios industriales, como Paolo Rocca, que avalan las reformas estructurales del gobierno, pero quieren que se los proteja de las importaciones chinas. Al mismo tiempo, Bullrich se atreve a pegarle a Caputo, lo que equivale a pegarle a Milei y a lo único que supuestamente le funcionaba al gobierno: la economía.

Y la realidad es que, con semejante crisis, al oficialismo le resulta imposible disimular el desastre de la economía. Hace un año el gobierno proyectaba un 10% de inflación para este 2026 pero ahora tiene que reconocer que va a ser de casi el triple, lo mismo ocurrió con el Producto Interno Bruto (PIB) donde proyectó un crecimiento del 5% mientras que ahora este crecimiento se sitúa alrededor del 2,6 y el 3,3%.

El Presupuesto 2027 también está generando un fuerte conflicto con los gobernadores, al que se suma la eliminación de las PASO. Los sectores "aliados" y "dialoguistas", que configuran una suerte de "centrão a la brasileña", están negociando los favores del gobierno a cambio de sus votos. Pero la profundización de la crisis política y social al interior de las provincias está cambiando las condiciones de negociación, y los gobernadores ya no ceden tan fácilmente a los aprietes del gobierno nacional.

Esto está paralizando al gobierno. Todas las negociaciones de los proyectos de reformas se encuentran con dificultades, se traban o se dilatan en el Congreso. Las negociaciones con el PRO de Macri para definir una alianza electoral para 2027 también están trabadas. En el caso de la reforma electoral y eliminación de las PASO, el oficialismo no cuenta con los números asegurados en el Senado.

Además, dentro del mismo oficialismo, hay sectores que quieren utilizar esta herramienta para evitar que el derrumbe de la figura de Milei se los lleve puestos a todos. En este sentido, existen fuertes especulaciones acerca de que Patricia Bullrich quiere ir a las PASO contra Milei en 2027.

Todo el oficialismo se derrumba y, frente al descalabro, el gobierno busca que la discusión gire alrededor del tema Malvinas y no de la economía. Pero esto no está funcionando. En su viaje a la ONU, el presidente recibió la espalda de distintos sectores, mientras que el ministro de Inglaterra, Andy Burnham, recibió un importante apoyo político del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Al mismo tiempo, en Argentina, el riesgo país trepaba a los 556 puntos, se desplomaban los bonos argentinos y caía el índice de acciones S&P Merval.

El gobierno argentino apostó todo por Donald Trump. Se ató a un presidente que se está derrumbando y que ya todos lo dan por derrotado en las elecciones de medio término de noviembre. Esto dificulta la posibilidad de un nuevo salvataje por parte del imperialismo, como lo fueron el préstamo de 20.000 millones de dólares del FMI en abril de 2025 y los 20.000 millones de dólares otorgados por el Tesoro de los Estados Unidos a fines de 2025.

Sin una ayuda externa y con una posible corrida en el año electoral, al gobierno le será imposible sostener el equilibrio fiscal. Los números no cierran y todo parece indicar que para el año que viene la situación va a empeorar. Una verdadera tormenta se aproxima.

Lo que dejó la "Marcha de la Bronca"

Finalmente, la Marcha de la Bronca terminó siendo una más entre tantas, con muy poca concurrencia y con escasa o nula presencia de sectores por fuera de los aparatos políticos. La propia Myriam Bregman lo reconoce en una entrevista en C5N, al afirmar que hubo "entre 50, 60.000 personas en la ciudad de Buenos Aires" y "después otras 20.000 más en el resto del país, 70 lugares".

Siguiendo con la entrevista, Bregman sostiene que la Marcha de la Bronca es "algo bien construido desde abajo con un documento discutido democráticamente durante algunas semanas". Esto no se corresponde con lo ocurrido. La realidad es que se trató de una movilización impulsada desde arriba, concretamente desde el PTS, para continuar promoviendo la figura de Myriam Bregman de cara a las elecciones de 2027. Todo este esfuerzo por parte del FIT-U tiene como objetivo seguir sumando diputados al Congreso. Al mismo tiempo, al colocar la salida electoral como la principal herramienta de lucha contra Milei, termina funcionando como sostén del gobierno y del régimen capitalista.

La política de los partidos que integran el FIT-U y de las organizaciones de izquierda que lo secundan es la de "todos contra Milei". Es decir, para enfrentar al gobierno proponen la unidad con sectores enemigos de la clase obrera, principalmente con el peronismo/kirchnerismo. Esta política "frentepopulista", además de confundir a las masas, conduce a la pérdida de la "independencia de clase". Por eso, los trabajadores y el pueblo que repudian profundamente al peronismo/kirchnerismo no encuentran en el FIT-U una alternativa.

Esta táctica frentepopulista —que denunciamos en nuestra editorial anterior— tiene como objetivo ganar a las bases del peronismo y a la pequeñoburguesía progresista. Es por esto que en el documento común leído en Plaza de Mayo no denuncian ni se demarcan tajantemente del peronismo.

Incluso en un párrafo en el que hacen referencia al gobierno de la provincia de Buenos Aires ni siquiera nombran al gobernador Axel Kicillof. Sin embargo, sí mencionan a "Madanes Quintanilla y Paolo Rocca". Esto no es casual: existe una clara intención de no confrontar con los sectores peronistas.

En otra parte, el documento afirma: "Necesitamos unir las luchas que hoy enfrentan por separado un mismo plan. Por eso esta Marcha levanta el apoyo activo, la unidad y la victoria de todas las luchas, y pelea por convertir toda la bronca en una fuerza nacional capaz de derrotar el ajuste."

Pero lo que no explica es cómo estaría compuesta esa "fuerza nacional". ¿Se trata de una fuerza de la clase obrera y las organizaciones sociales, con independencia de los sectores burgueses? ¿O, por el contrario, como creemos nosotros, el documento propone una salida conjunta con sectores del peronismo y de la burguesía? ¿Por qué no lo aclaran?

Esta política de conciliación de clases quedó perfectamente ilustrada en la línea política del Partido Comunista, que, al mismo tiempo que llamaba a participar de la Marcha de la Bronca, reivindicaba su apoyo al Movimiento Derecho al Futuro del peronismo, que responde a Kicillof. Daniel Catalano, burócrata sindical kirchnerista y secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), también reprodujo la línea del Partido Comunista, participando en tanto en la Marcha de la Bronca como en el acto de Kicillof en Avellaneda que se realizó el mismo día.

Volviendo a la entrevista de C5N, Myriam Bregman afirmó que se trata de "un documento muy contestatario, muy contrario a las políticas de este gobierno, sin callarse nada". Pero, para empezar, se callaron sobre lo principal: en ninguna parte del documento aparece la palabra "socialismo".

A su vez, llaman a derrotar al gobierno de Milei sin plantear una propuesta de poder, como la de un gobierno obrero y popular. ¿Quién tiene que derrotar a Milei? ¿La clase obrera o Kicillof? ¿Quizás Patricia Bullrich o Cristina Kirchner? Da igual. ¿Cómo se diferencian del peronismo si no proponen un gobierno de la clase obrera? Tranquilamente, este documento podría estar firmado por La Cámpora y no notaríamos la diferencia.

Solo la palabra "bronca", entendida como consigna principal, resulta ridícula y policlasista, dirigida completamente a los sectores pequeñoburgueses y a las bases del peronismo. La "bronca" no constituye un problema específico de los trabajadores y del pueblo, como sí lo son los bajos salarios, la pobreza, la desocupación y la corrupción. La "bronca" es una consigna abstracta, sin incidencia real sobre las masas y que no permite establecer una separación política respecto de los sectores burgueses.

La marcha también nos dejó otro ejemplo de la adaptación al régimen por parte de los partidos que conforman el FIT-U. Este fue el caso del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), que previamente a la Marcha de la Bronca recurrió a la justicia burguesa para intentar que se anulara el "protocolo antipiquete", mediante la presentación de un hábeas corpus. Así lo expresó el dirigente del MST, Alejandro Bodart: "Vamos a la Justicia para exigir que se suspenda su aplicación este sábado, que se identifique a cada efectivo que salga a la calle y que haya veedores judiciales controlando el operativo."

Con esta acción, este partido reformista avala a la justicia burguesa y, además, engaña a las masas, haciéndoles creer que se puede confiar en esta institución podrida y dominada por la burguesía.

Al protocolo se lo anula con la lucha y la movilización de las masas, así como ocurrió en la multitudinaria Marcha Federal en septiembre de 2025 contra el veto al financiamiento universitario. Las movilizaciones que convoca la izquierda reformista del FIT-U son marginales y esa es la principal razón por la cual el gobierno puede aplicar el protocolo de la Bullrich. Así como lo hizo el pasado 19 de septiembre.

La crisis del peronismo corre a la par de la crisis del gobierno

En Avellaneda y en paralelo a la Marcha de la Bronca, el peronismo de Kicillof organizaba el encuentro federal de su organización, Movimiento al Futuro, bajo el lema de «Organizar la esperanza». En este acto el gobernador bonaerense defendió a los gobernadores e intendentes que, al igual que él y con la complicidad de la burocracia sindical peronista de la CGT y las dos CTA, aplican al pie de la letra el ajuste de Milei.

La crisis del peronismo corre a la par de la crisis del gobierno, que desde la derrota del gobierno de Massa no da señales de reconstrucción. Todos sus candidatos de este histórico partido patronal —que durante más de 70 años acaudilló a la clase obrera— están completamente desprestigiados frente a las masas, empezando por su mayor referente: Cristina Kirchner.

El desprestigio popular del kirchnerismo de Cristina es tan grande que en vez de recurrir a la movilización popular tiene que recurrir a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para hacer una presentación en favor de la ex presidenta. A partir de la respuesta de la ONU este sector se prepara para impulsar un acto el 17 de octubre para instalar una precandidatura simbólica de Cristina y probablemente buscar luego un candidato de La Cámpora que funcione como su representante en el poder.

Y hablando de candidatos desprestigiados, luego de haber cantado durante años que "no pasa nada si los traidores se van con Massa", la ex presidenta junto a La Cámpora lo tienen que resucitar para enfrentar a Kicillof. Sin embargo esta unidad tampoco parece clara ya que el peronismo se presentó dividido en dos listas en las elecciones de abogados para el Consejo de la Magistratura. Una fue impulsada por el Frente Renovador de Massa y el cordobesismo de Llaryora, la otra se alineó al PJ porteño de Olmos y a La Cámpora.

Aunque no hay señales claras de unidad, todos los sectores del peronismo coinciden en la idea central que es la de conformar un frente amplio. Las diferencias surgen en torno al armado del mismo, algo que resulta demasiado difícil teniendo en cuenta lo profundamente devaluado que están cada uno de sus dirigentes. No es casual que el ahora aliado de Cristina, Guillermo Moreno, haya declarado que "los peronistas debían ir por un lado y los progres por el otro".

Tampoco queda claro como La Campora que históricamente representó un "ala izquierda" dentro del peronismo aparezca aliado a esta nueva "ala derecha" del peronismo con personajes como Sergio Berni que ataca constantemente al progresismo y que descalifica "el movimiento Derecho al Futuro que encabeza Axel Kicillof" porque "está conformado por una izquierda que arrastra de la universidad, por el progresismo del Frente Grande y por el albertismo residual".

La crisis del peronismo camina a la par de la crisis del gobierno y de todo el régimen, pero lo más importante es que nos abre una gran oportunidad para que podamos construir una nueva dirección independiente de estos sectores patronales. Algo que el conjunto de los partidos del FIT-U y sus partidos periféricos no están dispuestos a hacer.

Nuestra propuesta ante la crisis

El adelantamiento del calendario electoral tiene expresa dos cuestiones fundamentales. Por un lado la profunda crisis que atraviesa el gobierno y todo el régimen de conjunto y por otro el sostenimiento del gobierno por parte de la oposición. Tanto el FIT-U, como el peronismo y toda la oposición buscan una salida controlada de Milei. Hacen todo lo posible para que no estalle una gran rebelión social —como lo fue el Argentinazo del 2001—, y que lleguemos en paz a las elecciones del 2027.

Pero falta más de un año para las elecciones y las consecuencias de la crisis y el ajuste las estamos pagando a diario las mayorías populares, con hambre, miseria y desocupación. Es por esto que desde el Nuevo PST llamamos a rechazar una salida electoral y a no depositar ningún tipo de confianza en la izquierda reformista del FIT-U. El peronismo, en cualquiera de sus variantes, tampoco es una salida, al igual que el resto de la oposición burguesa coincide con el ajuste del gobierno. Todos estos sectores tienen como objetivo central desarrollar "Mileísmo sin Milei".

Para la clase obrera y las mayorías populares la salida no pasa por esperar a las elecciones, sino por construir desde las calles, los lugares de trabajo, los barrios, las escuelas y cualquier lugar de lucha, una verdadera herramienta revolucionaria independiente de la izquierda reformista, de la burocracia sindical, del peronismo y de todos los sectores patronales.

En Argentina necesitamos una huelga general que se construya desde abajo: con asambleas en los lugares de trabajo, plenarios, cuerpos de delegados, coordinación entre los sectores en lucha, medidas progresivas y organización independiente de la burocracia sindical. La huelga general no se construye "desde arriba" como pretenden las organizaciones del FIT-U a través de un llamamiento surgido de una marcha marginal. Para terminar verdaderamente con el hambre, la miseria y la desocupación hay que luchar por un gobierno obrero y popular que construya el socialismo en Argentina.


  • ¡Por una nueva dirección con independencia de clase! ¡Ninguna confianza en la izquierda reformista del FIT-U!
  • ¡Luchemos por una salida independiente de los partidos burgueses, del peronismo y de la izquierda reformista!
  • ¡Fuera Milei y su plan ajuste, hambre y explotación!
  • ¡Por una huelga general!
  • ¡Por un nuevo Argentinazo para derrotar a Milei y a todo el régimen político!
  • ¡Por un programa de emergencia contra el hambre, la desocupación y la miseria!
  • ¡Por un gobierno obrero y popular!


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